Ella, una chica madrileña llora desconsoladamente en su cama, nada la sale bien, nunca ha triunfado en el amor, pero sin embargo ella es muy guapa. Piensa que todo el mundo la odia, que nunca conocerá a un chico que realmente la quiera, que sólo la quieren por su físico, porque como dice la expresión "Dos tetas tiran más que dos carretas". No todo es como ella quiere pero en cambio, no se queja, simplemente deja que las cosas sigan todo como tienen que ser y según el destino crea conveniente. Tiene muchas amigas pero pocas verdaderas, una de ellas Irene, es una loca a la que la encanta la fiesta, da todo por Cris para ayudarla aunque no sabe muy bien como hacerlo pero siempre que nuestra protagonista está mal la saca de fiesta para que se airee un poco y no pase todo el día agobiada. Ella ahora llora, por un amor que no ha sido bueno, ella ha estado con un chico que la ha hecho daño, que la ha roto el corazón, como ella dice, su nombre, es Daniel.
Él es un chico alocado, que nunca ha mostrado interés por una chica que no sea de aspecto sexual, muchas veces se fija únicamente en el físico de la chica a la que desea pero pocas veces mira al interior. Usa a la gente a diestro y siniestro, parece un "alma mala", una persona que nunca te va a hacer bien por su forma de ser, aunque poca gente conoce su verdadero "él". Ha crecido en un sitio que le ha obligado a ser así, él tiene el corazón más grande que puede haber en el mundo aunque se muestre frívolo y distante, simplemente porque la vida le ha obligado a ser de esa manera. Ha estado con muchas chicas que le han dado calabazas, que le han puesto los cuernos, por lo que él no cree más en el amor, siempre ha sido un niño bueno que por las razones que he contado y más de ellas, ha cambiado completamente. Hace poco encontró el amor en una chica, se veían todos los días y ella hacía que nuestro protagonista sacara lo mejor de si mismo, pero había un problema en aquella relación, él nunca había amado por lo que no sabía como era ese sentimiento, por lo que dejó a la chica con la excusa de "No puedo más con esto, eres una persona a la que no quiero y sólo te he usado sexualmente" aunque su verdadero motivo es el no saber amar, el nombre de esa chica, Cristina.